Imprimir  Imprimir
Motor 2000
Mitsubishi quiere más: Eclipse Cross
Lejos de conformarse con el éxito de ASX y Outlander, la marca de los tres diamantes acaba de presentar su nuevo crossover compacto, el Eclipse Cross, del que emana un innegable halo de originalidad y enfoque tecnológico.
23-01-2018  |  Aythami Alonso
La denominación “Eclipse” asociada a los tres diamantes encierra un significado especial en el Archipiélago, pues fue a principios de los ´90 cuando llegaba a nuestro mercado un vistoso cupé deportivo con ese nombre, encargado de enfatizar las virtudes de la marca en este campo, en el intento de diversificar la percepción de la oferta Mitsubishi, excesivamente focalizada hacia el todo terreno.

Casi tres décadas más tarde, el nombre Eclipse nos vuelve a visitar, pero con el añadido “Cross” en clara alusión a su enfoque crossover, quedando posiconado entre el popular ASX (longitud 4.365 mm) y el Outlander (longitud 4.695 mm).
El Eclipse Cross es ligeramente más largo (longitud 4.405 m) que el ASX, radicando sus principales divergencias en el enfoque premium del recién llegado, lo cual conlleva, como es lógico, una diferencia importante de precio, pues el Eclipse Cross arranca en 20.500 euros, mientras el ASX lo hace en 15.700 euros.

Una de las particularidades del nuevo SUV compacto es que su lanzamiento ha arrancado en Europa, para posteriormente desembarcar en Japón, Norte América, Australia y otras regiones, como muestra de la madurez y alto nivel de exigencia de nuestro mercado, especialmente en refinamiento de la conducción y nivel de acabados.

Zaga innovadora
En el frontal del Eclipse Cross encontramos rasgos comunes con su hermano mayor Outlander, provenientes del estilo que la marca denomina ‘Dynamic Shield’ (Protección Dinámica), representada por el área central de la parrilla en negro, coronada por encima con la sugestiva doble lama cromada, y flanqueada lateralmente por sendos trazos cargados de aristas. Los grupos ópticos son particularmente alargados, yendo al encuentro de la intersección entre capó y aletas para formar un conjunto verdaderamente sugerente y sofisticado.

Su perfil se encarga de hacernos saber que no nos encontramos ante un crossover convencional, enarbolando la bandera del dinamismo visual a partir de un pilar C profusamente inclinado hacia delante, sobre el que se apoya el techo, cuya inclinación final es igualmente copiosa. De la puerta delantera arrancan dos marcadas líneas de carácter, una a la altura de los hombros y otra paralela al zócalo, que se va irguiendo hasta dar forma al voluptuoso guardabarros posterior.

La culminación de la obra de arte llega al aproximarnos a la zaga, dividida en dos planos cuya intersección viene definida por la línea de cintura, a partir de la cual arrancan los pilotos traseros y la doble franja acristalada del portón del maletero. El área de chapa inferior del mismo acoge el portamatrícula, además de un inserto cromado y los inconfundibles tres diamantes.

Cabe destacar la firma luminosa posterior, que en el momento de pisar el freno recorre de forma transversal todo el ancho del vehículo, uniendo ambos pilotos por medio de una tercera luz de freno alargada.

Habitáculo tecno-señorial
Bajo una simbiosis tecnológica y señorial se desenvuelve la cabina del Eclipse Cross, salpicada de detalles de buen gusto y otros de corte contemporáneo relacionados con el equipamiento multimedia. Destaca en primer lugar que se haya optado por situar el display táctil en posición emergente sobre el salpicadero y no embutido en éste, lo cual aporta frescura y permite redondear el plano frontal del tablero, transmitiendo sensación de amplitud a los pasajeros delanteros.

Junto a la palanca de cambios se sitúa un controlador táctil en forma de pequeña tableta, que permite al conductor desplazarse a través de los menús del sistema sin necesidad de retirar la vista de la carretera, apoyado además en el ‘Head-Up Display’.

Todas las versiones: Challenge, Motion y Kaiteki, disponen del sistema ‘Smartphone Link Display´ que permite sincronizar los teléfonos Apple y Android con el vehículo, lo cual facilita el acceso a mensajes de audio y texto, escuchar la música de nuestro propio terminal, acceder a direcciones grabadas en el mismo, etc., convirtiendo el smartphone en una extensión del Eclipse Cross.

Motor 1.5T-163 CV
En este momento, justo al inicio del lanzamiento, el nuevo SUV japonés está disponible con un motor 1.5 turbo gasolina de 163 CV, un viejo conocido de los seguidores de la marca, pues se trata de la unidad propulsora del emblemático Lancer Evo X, pero con la cilindrada rebajada desde los 2.0 litros habituales hasta 1.5 litros. Huelga decir que su nivel de desarrollo, sofisticación y fiabilidad son una garantía añadida a las numerosas virtudes del Eclipse Cross.

En un futuro no se descarta la ampliación de la oferta mediante un propulsor 2.2 turbodiesel, asociado a una nueva transmisión automática de ocho relaciones.

El motor actual, es decir, el 1.5T, puede ir acoplado a un sistema de tracción delantera o a una tracción integral. En el primer caso, el cambio es del tipo manual de seis marchas, disponible en los acabados Challenge y Motion, pudiendo también incorporar el cambio CVT por convertidor de par con ocho marchas simuladas.

Para acceder a la versión 4x4 se requiere el acabado Kaiteki, únicamente con cambio 8CVT. El sistema de tracción total recibe el nombre de S-AWC (Super All-Wheel Control) cuya gestión y reparto de par entre ambos ejes está encomendado a una centralita electrónica, a la que se suma el sistema de control de guiñada (AYC), que aprovecha la frenada selectiva de las ruedas para optimizar la manejabilidad del Eclipse Cross.
www.motor2000.net © Copyright 2018 - Todos los derechos reservados