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Lunes, 29 mayo - 2017 (06:48 h.)
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Kia Niro: lo mejor de dos mundos
Kia ha sabido extraer del segmento crossover y de la tecnología híbrida sus mejores argumentos con el fin de plasmarlos bajo su nuevo HUV (Hybrid Utility Vehicle). Consume realmente poco, disfruta de una excepcional habitabilidad interior y es divertido de conducir. Lo llaman Niro.
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A medio camino entre un SUV como el Sportage y un turismo compacto como el cee´d cinco puertas se posiciona la genial ocurrencia de Kia, el Niro, cuyas cotas han sido dispuestas para ocupar la franja libre entre estos dos modelos, distanciándose de ambos únicamente en una medida primordial para un vehículo híbrido, como es la batalla, o distancia entre ejes, que en el nuevo híbrido se va hasta los 2.700 mm, lo cual permite situar la batería de 1,56 kWh bajo los asientos posteriores, sin restar espacio al maletero (427 litros).

Esta posibilidad es fruto de la plataforma utilizada en el Niro, creada ex profeso para la familia de vehículos ecológicos de Kia, cuyo objetivo es reducir en un 25% las emisiones de su futura gama en 2020 respecto a la de 2014.

Su longitud total es de 4.355 mm, 1.805 mm de ancho y 1.535 mm de alto, lo que supone una diferencia respecto al Sportage de -125 mm de largo y -100 mm de altura, siendo esta última referencia una de las culpables del excelente coeficiente aerodinámico del Niro: 0.29, además de la suave caída del techo, el spoiler que lo remata de forma discreta y un batallón de soluciones aplicadas a las toberas de aireación frontal y difusor posterior.

Habitabilidad superlativa
Disponiendo de una inferior altura total de carrocería respecto al Sportage, los ocupantes del Niro disfrutan de un mayor espacio para la cabeza, con 1.018 mm delante y 993 mm detrás ¿Y eso cómo es posible? Básicamente porque la postura de conductor y ocupantes es más baja que en un SUV-C, lo cual concede una generosa altura libre hasta el techo, a lo que se añade el fenomenal espacio para los hombros, que es de 1.423 mm delante y 1.402 mm detrás.

Si a ello sumamos los 2,7 m de distancia entre ejes, obtenemos una excepcional habitabilidad, que se ve complementada con un diseño interior moderno, cuasi minimalista y con una sensacional percepción de calidad, cuyo máximo exponente viene de la mano del acabado Spirit, con alta presencia de piel en tapizados y demás elementos funcionales.

Es de destacar un gadget asociado al ‘paquete invierno’, como es la posibilidad de incorporar aire acondicionado a los asientos delanteros (sobrecosto 300 euros), el cual proporciona un delicioso frescor en la zona lumbar, con tres niveles de velocidad de ventilación. Por supuesto, incluye la típica función de calefacción, extensible al aro del volante y a las plazas posteriores.

Desde la versión básica Active, la dotación es realmente amplia, incluyendo elementos de serie como doble airbag frontal, airbags laterales y de cortina; frenos ABS con repartidor de la fuerza (EBD) y asistente de frenada (BAS); sistema de estabilidad (VSM y ESC); asistente de arranque en pendiente (HAC); conexión automática de luces de emergencia (ESS) y el indicador de presión de los neumáticos (TPMS).

Enfocado a ayudas directas a la conducción incorpora asistente de mantenimiento en carril (LKAS); el asistente de aparcamiento trasero con cámara y líneas guía dinámicas, además de elementos de confort como los elevalunas eléctricos; el equipo de música con pantalla táctil de 5’’, tomas auxiliares y USB y con controles de volante y Bluetooth (voz), además de antena tipo aleta de tiburón, volante multifunción o el climatizador automático.

En el centro del salpicadero encontramos la última versión de interfaz HMI de Kia (Human Machine Interface) y un sistema de infotainment con una pantalla táctil de 7 u 8 pulgadas, con navegador opcional. Ambos sistemas tienen conexión Bluetooth para smartphones y dispositivos de audio (Android Auto y Apple CarPlay), radio digital DAB y un equipo de sonido con seis altavoces. Los melómanos pueden encargar un equipo JBL (sobrecosto de 400 euros) de ocho altavoces, 320 W de potencia y amplificador externo.

A través del display táctil accedemos a todas las funciones digitales del Niro, entre las que destaca la información del estado de energía, muy entretenida, ya que nos permite observar en directo el flujo de energía entre motor térmico, eléctrico, ruedas motrices delanteras y carga de batería.

141 CV, cambio 6DCT
Uno de los apartados donde más sobresale el Niro es en su comportamiento dinámico, tanto por cómo se mueve y desenvuelve a nivel de chasis y parte ciclo, como por el funcionamiento de la unidad propulsora: motores y cambio.

Comenzando por el bastidor, el Niro se beneficia de dos circunstancias que le aportan ventaja respecto a un SUV convencional, como es su inferior altura de carrocería, sumada a la menor altura de anclaje de los asientos, lo cual hace descender considerablemente el centro de gravedad, traducido todo ello en un menor balanceo de casco y comportamiento más tirando a turismo, pero con la gran ventaja de que su altura libre al suelo se sitúa en unos notables 160 mm, tan solo 12 mm inferior a la de un Sportage, lo cual significa que podremos adentrarnos en pistas de dificultad media-baja, o aparcar de frente contra la acera sin temor a dañar los bajos del paragolpes.

Igual de significativo es el comportamiento del tren propulsor del Niro, compuesto por un motor Kappa 1.6 de inyección directa de gasolina y ciclo Atkinson, capaz de generar 105 CV, acoplado en paralelo a un generador eléctrico de 32 kW, alimentado éste por una batería de polímeros de ion litio de 1,56 kWh, obteniéndose una potencia combinada de 141 CV y un par de 265 Nm.

Su consumo homologado con llanta de 16” es de 3,8 litros/100 km, mientras que con llanta 18 éste se eleva hasta los 4,4 litros, y en este punto he de confesar que en todos los años que llevo dedicándome a probar coches (más de 25), NUNCA había logrado igualar el consumo declarado por el fabricante, lo cual sí he podido alcanzar durante este ensayo del Niro, sin apenas esfuerzo y sin necesidad de recurrir al sistema de optimización de la conducción ecológica (ver despiece Eco-DAS).

Otra de las grandes bondades de este nuevo híbrido se centra en su cadena cinemática, confiada al conocido cambio de doble embrague de Kia, 6DCT, cuyo funcionamiento es exquisito, bastante similar al del cambio de referencia, el DSG del Grupo VAG.

Algunos de sus elementos internos han sido adaptados a las nuevas exigencias del sistema híbrido, logrando un resultado que roza el sobresaliente, permitiendo una conducción casi deportiva con el simple gesto de desplazar la palanca de cambios hacia la izquierda y ponerla en el modo “S” de Sport, a la vez que el display del cuadro de instrumentos muta el color verde Eco por el naranja.

A partir de ese momento el Niro muestra su lado más radical, con una entrega de potencia más enérgica y una respuesta más viva y directa al pedal del acelerador, dando la posibilidad incluso de cambiar manualmente en modo secuencial a los conductores que buscan en un híbrido algo más que mini-consumo.

Eco-Driving Assistant System, Eco-DAS
El Eco-DAS combina dos tecnologías para conservar y recuperar energía eléctrica en todas las situaciones de conducción. La guía para el control de avance por inercia (Coasting Guide Control CGC) y el control predictivo de eficiencia (Predictive Energy Control PEC). Ambas tecnologías tienen como objetivo maximizar el rendimiento de combustible por lo que sugiere al conductor cuándo rodar o frenar.

El CGC avisa al conductor del mejor momento para dejar de pisar el acelerador y desplazarse por inercia hasta un cruce, lo que permite que la batería se regenere durante la deceleración. Esto también permite que el conductor frene más tarde y reduce la posibilidad de que el conductor tenga que detenerse en el cruce y gaste más carburante al volver a acelerar desde parado. El CGC funciona a ciertas velocidades cuando se fija un destino en el navegador y avisa al conductor sobre cuándo avanzar por inercia mediante un pequeño icono en la instrumentación.

El Control Predictivo de Eficiencia (PEC), usa los sistemas de navegación y control de crucero para anticipar los cambios topográficos en la carretera (subidas y bajadas) para determinar qué condiciones son óptimas para recargar la batería.
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