COOKIES:  Usamos cookies para ofrecerle una experiencia mejorada. Si sigue navegando, consideramos que acepta su uso. ·  Más información » ACEPTAR
Publicidad
Motor 2000
 Síguenos en YouTube.com  RSS
Sábado, 26 septiembre - 2020 (12:25 h.)
Compartir: Compartir en Facebook Compartir en Twitter
Desde mi Atalaya -con mayúscula-
¡Alto al tren!
3 Comentarios17-06-2010  |  Juan José Alonso Prieto
AMPLIAR
Dentro de los planes de reajuste económico que ha emprendido el Gobierno central, el ministro de Fomento Blanco, José Blanco, efectuaba hace dos días unas declaraciones anunciando “la supresión de las líneas de ferrocarril deficitarias que tienen una alternativa por carretera”, además, afirmó el titular de Fomento que “la planificación en materia de infraestructuras se ha realizado en España por encima de las posibilidades reales”.

Pocas, pero acertadas, palabras que engloban en el contexto actual la eliminación de estructuras deficitarias y cancelación de proyectos sin sentido práctico. Un par de breves frases que se ajustan como un guante a la mano en el caso de Canarias, donde asistimos con incredulidad a los atorrantes proyectos que capitanean los cabildos de Gran Canaria y Tenerife para implantar respectivas líneas de ferrocarril entre las capitales y la zona sur de ambas islas.

Unos proyectos que no interesan a nadie, salvo a los citados promotores encerrados en su particular “burbuja política”, a los suministradores de los trenes, a los intermediarios de la operación y -por increíble que parezca- a los grandes medios de comunicación regionales, que han sido “convencidos” de la bondad ferroviaria mediante generosas dádivas publicitarias a toda página. Una efectiva medicina mediante la cual se ha silenciado cualquier oposición ciudadana a los proyectos, y la ha habido, desde organizaciones ecologistas hasta diversas instituciones empresariales.

Con bastante ingenuidad, he de confesarlo, he esperado durante dos días algún comentario o reacción en los medios canarios a las citadas declaraciones del Ministro de Fomento. Por supuesto, un silencio ominoso y cómplice que tira al fondo del barranco cualquier obligación informativa y ética profesional, negando una información fundamental para el ciudadno en unos momentos trascendentales por críticos, aunque a cambio de mantener abierto el grifo del maná publicitario, ya saben: “llámame perro, pero échame pan”.

Esta indignante falta de principios, que no me sorprende de los políticos, pero me duele en esa clase periodística de la que cada día me avergüenzo más, me mueve a plasmar unas reflexiones y exponerlas en este blog, para someterla a la consideración de nuestros numerosos lectores, regionales y foráneos, para que analicen el planteamiento de este “convoluto ferroviario”.

Bien saben los habitantes de las islas, y se lo aclaramos a los no residentes, que existen dos espléndidas autopistas que enlazan las capitales de Tenerife y Gran Canaria con el extremo sur de las respectivas islas. Los proyectos ferroviarios serían básicamente paralelos a las cintas asfálticas -lo que encaja de forma total con los recortes anunciados por el señor Blanco- sobre las que discurren unas líneas de transporte de viajeros perfectamente atendidas en rapidez, frecuencia y modernas unidades por las empresas TITSA y Global; ésta última, en la isla de Gran Canaria, planteó recientemente un estudio sobre la demanda de pasaje en esa línea, y lo puso en marcha ofreciendo 500 plazas/hora; la ocupación no alcanzó el 50 por ciento...

Ese inútil desdoblamiento para el utópico transporte de viajeros requiere una inversión que se mide -en euros- por decenas de miles de millones, cuya explotación será deficitaria por los siglos de los siglos, y que supondrá un tajo brutal e infranqueable tanto para el paisaje como para la población que quedará incomunicada a un lado y otro de la vía férrea.

Mientras se sigue presionando para que el faraónico proyecto sobreviva a la crisis económica, la “burbuja política” se mantiene ciega, sorda e insensible ante la lacerante situación de los ciudadanos, tan pésimamente administrados que nos lleva a ostentar vergonzantes lideratos a nivel nacional: Canarias es la autonomía con mayor paro de España, que llega al 30 por ciento; con mayor paro juvenil (47 por ciento) con la mayor tasa de fracaso escolar y con la cesta de la compra más cara. Para compensar tanto liderazgo, figuramos en la cola de la sanidad pública.

Es tal la situación, que ya no vienen ni pateras, y los inmigrantes retornan a sus países de origen ante la imposibilidad de malvivir aquí. Los propios canarios, tanto de alta preparación profesional, como simple mano de obra, están emigrando en busca de un porvenir básico incluso a lugares tan lejanos como el continente australiano.

Mientras, la “burbuja política” se refugia en sus trincheras mediáticas, convenientemente subvencionadas directa o indirectamente, y desde allí, a base de adulador pelotilleo, se sienten varios palmos por encima de la más-media e iluminados por la varita mágica que les guía en su obsesionante camino de hierro.

Un camino de hierro que nos lleva a incrementar la ruina actual y la futura por sus altísimos costes de explotación para una ocupación mínima e irrelevante.

Una inversión de esa magnitud, incluso mucho menor, debería destinarse a sectores que crean trabajo y generan riqueza. Sectores primarios como la agricultura y turismo. Nuestros gobernantes no sólo tienen arrinconada la agricultura, y en determinados casos incluso perseguida, sino que son incapaces de luchar contra la entrada ilegal de productos terceros en el mercado nacional -e incluso en el local- como el tomate marroquí y los bananos iberoamericanos.

Por poner ejemplos, que son verdaderos tópicos, la tan necesaria reposición de la planta hotelera obsoleta, lo único que ha producido es la creación de unos consorcios para repartir beneficios y prebendas a un grupo de amiguetes, adjudicando proyectos y contratos peregrinos, pero sin mover un ladrillo. La promoción turística desarrolla acciones tan “geniales” como aquel ejército-batucada que se desplazó a Islandia para captar visitantes en una población de 300.000 habitantes...

En lugar de promover e incentivar inversiones dedicadas a estructuras productivas, generadoras de empleo estable, la “burbuja política”, coaligada con su cohorte de aduladores y comisionistas, nos lleva a una ruina galopante y desenfrenada; eso sí, en una ruta jalonada de obras absolutamente inútiles por improductivas e innecesarias.

Esperando que el dios de los dioses haga suyos los buenos propósitos de esa valiente gallego al que llaman “Pepiño” Blanco y nos evite el derroche faraónico de los trenes, solamente me queda plasmar un breve epílogo: siendo éste un portal del automóvil, con esta exposición no defiendo en ningún modo a dicho sector, no lo hago por dos razones fundamentales: un tren nunca será competencia para el flexible transporte por carretera, tanto el privado como el público; y la patronal del automóvil sabe muy bien defenderse por sí misma, con más medios y más argumentos que los aquí utilizados, que al fin y al cabo son simplemente sociales y humanos.

Danos, dios mío, el alimento diario, aunque sea gofio y cebolla, pero líbranos por siempre de esta manirrota clase política, así como de esos otros simplones que cultivan el voto popular peregrinando en las romerías.

Así sea, por los siglos de los siglos. Amén.
Página 1 de 1   
Comentarios · 3
3 · César 20-08-2010 11:58 h.
Es correcto lo que se indica en el segundo comentario, ¿qué sucede cuando llego al destino, como me desplazo al lugar de ocio o trabajo, se ha pensado en ello? podríamos pensar en guagua, taxis o incluso en bici, se ha planteado el transporte de la bici en el tren, por ejemplo, NO, nada de eso. Uno uso un medio de transporte si es: Rápido, seguro, cómodo y económico. Y en este caso no se cumple todo. En lugar de ese ingente gasto, porque no se crea un carril VAO o uno esclusivo para guaguas, verás que es mas efectivo. Recuerden en tres años el tren será un fracaso, como fue en Mallorca.
2 · Comandante 19-06-2010 12:33 h.
A la hora de plantear una linea ferroviaria, es sabido que en cada extremo de la misma debe haber o un nucleo poblacional de relevancia, o un gran centro proveedor de servicios. Esto, que en el caso de Gran Canaria, pudiera parecer en un principio que se cumple, en realidad, descendiendo a un nivel de detalle utbanistico, no es así. El Sur es una zona de destinos muy dispersa, si el ferrocarril tiene una parada en San Aqustín, es evidente que no podra tenerla en Maspalomas, o Amadores. Y si la tiene, su explotación no será rentable por la proximidad. Además, como se resolvería el transporte desde las estaciones hasta las lineas de playa? Con autobús? Realizar transbordo de medio de transporte, en un recorrido de 40km, no es productivo, y abocaría al ferrocarril a las pérdidas.
1 · Alberto 18-06-2010 09:36 h.
Estoy completamente de acuerdo con lo que ha relatado y este es uno de tantos casos de corrupcion que se puede comprobar en este puñetero pais. Si ustedes siguieran tirando de la manta estoy seguro de que saldrian varios casos parecidos en nuestra region. Sigan en esa linea de imparcialidad aunque ello les cueste no estar subvencionados por los politicos
Página 1 de 1   
Su comentario: Normas de Uso

Nombre: 
  
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Motor2000.net.
  • No se permiten comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Motor2000.net se reserva el derecho de eliminar comentarios que considere fuera de lugar o inadecuados, sin previo aviso.
  • El envío del comentario supone la aceptación de la Política de Privacidad.
» No pueden realizarse más Comentarios. Gracias por su visita.
Contactar   |   Añadir a Favoritos   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal
AUTOMOTOR EXPERT, S.L. © Copyright 2020 - Todos los derechos reservados
Cerrar
Imagen de la Entrada