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Motor 2000
José M. Ponce-José C. Déniz: como en los viejos tiempos
No ha habido sorpresas, se ha cumplido el aviso meteorológico de la AEMET y el Gran Canaria Historic Rally se ha convertido en un sufrimiento colectivo, que para el binomio José Mati Ponce-José Carlos Déniz se ha visto compensado con un dominio triunfal sobre el BMW M3, al estilo de los viejos tiempos.
31-10-2015  |  Juan J. Alonso
Independientemente de los avatares mecánicos, siempre imprevisibles, el rallye ha sido de una complicación extrema, en primer lugar para los anónimos miembros de la organización: cronometradores, comisarios de pista y todo ese conglomerado que hace posible la materialización de un rallye.

Los equipos participantes se han tenido que enfrentar a un escenario extremo, cuyo mayor problema eran los imprevistos: zonas de aquaplaning, caídas de piedras, pequeños derrumbes, que en el tramo más largo y decisivo del rallye eran de consideración, aconsejando como medida de elemental prudencia suspender las dos pasadas por “Pinos de Gáldar-Monte Pavón-Juncalillo”, un trazado típico del verano cumbrero, que en esta época del año se complica con los elementos en contra: lluvia, niebla, desprendimientos, pinocha deslizante y extensas zonas convertidas en lagunas.

Así, de los ocho tramos previstos se disputaban seis “contra viento y marea”, una suma de circunstancias en las que el cálculo de victoria para José Mari y José Carlos se multiplicó en base a la gran experiencia en “aguas turbulentas” y en el comportamiento del legendario BMW M3. Cinco scratchs y una diferencia insalvable frente al segundo equipo clasificado, Suárez Brothers con el Ford Escort MK II, que acostumbrados a deslizar sobre tierra, se veían muy adaptados al pilotaje de un vehículo muy agradecido, pese a ser un propulsión trasera del paleolítico racing.

Los aficionados, no muchos, pero puros y verdaderos, que desafiaban el temporal esperando ver y disfrutar de la estampa del MG Metro 6R4 tripulado por Fernando Capdevila y Yeray Mujica se llevaban una frustración, ya que el Grupo B quedaba parado en el TC2 (Subida de Tejeda) por una pequeña avería en el delco. Pero Fernando no se rindió, la avería fue reparada “estilo MacGyver” y por la tarde pudo disfrutar del pilotaje en las dos pasadas a “Teror-San Isidro”, incluso anotándose un scratch. Generoso detalle dedicado a la afición por el veterano tinerfeño, que realizó una verdadera carrera de obstáculos para rehabilitar el coche y presentarse en la salida del rallye, sin tan siquiera haber rodado una decena de metros, de modo que sus tiempos hay que valorarlos en estas circunstancias.

Como también hay que valorar el tercer puesto firmado por Alexis Santana y Jacob Páez con el Renault 5 Turbo, que además incluye el scratch en la segunda pasada por “Artenara-Cruz de Tejeda”, cuando la adversidad meteorológica más castigaba. No es una sorpresa la rapidez de Alexis en agua, porque ya lo ha demostrado en ocasiones anteriores, pero el piloto de Fontanales viene “calentando el cuerpo” después de una larga inactividad y necesitaba creer en sí mismo para reivindicar una vez sus manos con el veterano “soplillo”, el mismo que corrían sus padres en la década de los 80.

Sergio Marrero (padre) y Sergio Marrero (hijo) empezaban siendo terceros con el Renault 5 Turbo (otro Grupo B en liza) pero en la difícil lucha con los elementos de la jornada cedían la plaza ante el empuje de los BMW M3 tripulados por Pablo Suárez-David Rivero y José Juan Pérez-José María Santana, este abandonando en el último tramo.

El duelo más igualado del rallye fue el que protagonizaron Bernardo Arencibia-Oscar Ramos y Tomás González-Antonio Ortega con sus Toyota Starlet de distinta generación (los coches y los pilotos) quedando finalmente separados por solo 5,2 segundos.

Completaban las nueve primeras posiciones, Alexis Acosta-Borja Santana (Fiat Uno Turbo i.e) y Pedro M. Hernández-Ittai Díaz (Peugeot 205 Rallye.

Cerrando clasificación, los tinerfeños Antonio Marichal-Luis Pérez, que en la primera pasada por “Artenara-Cruz de Tejeda” sufrían un pinchazo en el Toyota Celica Turbo 4WD y por falta de la herramienta adecuada tardaron unos ocho minutos en cambiar la rueda. Algo similar les pasaba a Osmundo Ramírez-David García (Renault 5 GT Turbo) en el segundo paso por el citado tramo, donde cedían también unos 7 minutos.

En el capítulo de bajas además de la ya citada de Capdevila-Mujica, las de Iván Armas-Ruperto tramos, abandonaban en el enlace el TC1; Juan Rodríguez-Miguel A. González (Honda Civic) sufrían una salida en el TC2; en el enlace al TC3 se quedaban David Bolaños-Airam Brito (BMW 325i) y en propio TC3 abandonaban Santi García-Manuel A. Hernández (Opel Ascona SR), quienes al igual que Capdevila-Mujica se reenganchaban posteriormente.

Mirando al futuro
Lo importante es que se ha salvado el rallye, y aunque la participación no haya sido la que merece una prueba histórica o legend, llámenla como quieran, lo positivo es que se ha dado continuidad al rallye, y ahora hay que pensar en el futuro.

Para que ese futuro sea halagüeño hay que cambiar muchas cosas, varias de ellas ya comentadas en la propia presentación del rallye, por ejemplo, buscar un entorno histórico en la ciudad que le dé empaque a la prueba, tanto en la exposición de los coches en el parque cerrado, como la ceremonia de salida, que debe ser diurna para que se convierta en una fiesta popular, no exclusiva de cuatro aficionados y tres bloggeros.

El recinto de INFECAR es válido para verificaciones y poco más… siempre que su utilización sea gratuita, porque para pagar un buen dinero por esa utilización, en la ciudad hay lugares mucho más adecuados, céntricos y con más calor popular.

Hay que recoger la queja sobre un hecho inexplicable que nos ha sido expuesto por compañeros gráficos: la prohibición de tomar imágenes en el espacio dedicado a las verificaciones. Algo tan insólito que es la primera vez que tengo conocimiento de algo semejante. Alguna explicación debe haber, en todo caso sin lógica ni sentido común, y en todo caso estos profesionales, incluso desplazados desde Tenerife para cubrir la información, merecen disculpas públicas, y para conocimiento general que nos expliquen a todos los fundamentos de esa “censura”.

Precisamente las verificaciones son un acto al que siempre se le da máxima relevancia para conseguir un importante retorno publicitario de los patrocinadores, tanto de la prueba, como de los equipos participantes.

Señores organizadores, de hoy y todos los demás: puertas abiertas, libertad informativa y ceremonia de salida a la luz del día, no en las tinieblas nocturnas.

Para todos los organizadores y federativos: ha sido vergonzoso y lamentable el inhumano sacrificio a que son sometidos los cronometradores, sin una carpa y ropa impermeable, no solo para trabajar en condiciones, sino por elemental medida de salud. Tampoco hay que racanear en los gastos, y en los controles stop deben trabajar dos cronos, porque a uno solo se le amontona el trabajo, y más en las terribles condiciones de hoy… Sin duda estas gentes demuestran tener más afición y espíritu de sacrificio que la mayoría de los dirigentes, alguno muy conocido por cobrar un suelo para salir en la foto, siendo esta su única labor conocida en el ámbito directivo.

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