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Motor 2000
27º Rallye Villa de Santa Brígida (Final)
Toñi Ponce - Rubén González, victoria confirmada
La tercera y última sección del 27º Rallye Villa de Santa Brígida ratificó el liderato que habían mantenido desde el primer tramo Antonio Ponce-Rubén González, pese al susto que tuvieron con un prolongado trompo en la última especial. El segundo puesto de Marco Lorenzo-Néstor Gómez es el mejor exponente de la positiva adaptación al Focus WRC. Completando podio, los campeones Alfonso Viera-Víctor Pérez, que fueron de menos a más, haciéndose con calma a un coche de pilotaje muy complicado.
21-03-2011  |  Juan J. Alonso / Fotos: Orlando Yánez
Realmente este tercer bucle no afectó a las primeras posiciones, dadas las diferencias respectivas que existían en los primeros puestos de la general y los siguientes donde estaban los más destacados del Grupo N.

En los compases finales del rallye se producía un punto de interés cuando después de “La Atalaya-3” Alfonso había puesto sitio a Marco con sólo 3”8 de diferencia en la general, pero si el Focus cedía mucho tiempo en el tramo talayero, al Porsche le ocurría lo mismo en las complicadas horquillas del descenso de Las Meleguinas, sufriendo incluso una calada de motor que terminaba con las esperanzas de poder rebasar a su compañero de equipo.

José María Ponce quedó anclado en una cuarta posición cada vez más alejada de Alfonso Viera, porque éste iba mejorando sus prestaciones a medida que se sucedían los tramos y esos 49 segundos finales son fiel reflejo del abismo que separa al Porsche del veterano BMW M3.

Vicente Bolaños sigue siendo un baluarte en Grupo N y con absoluta solvencia, porque su tercer rallye con el Mitsubishi Evo IX se ha saldado con su tercer triunfo en la categoría, además con un pilotaje de máxima seguridad y complementado con un coche que no ocasiona ni un mínimo problema. Sin los inconvenientes de la primera sección, José Luis Barrios podría haber estado en la lucha, porque así lo demostró al final de la carrera. Claro, que en lo sucesivo el hombre del Subaru no va a tener unos tramos tan trillados para él como los del rallye de su casa. El joven lanzaroteño Rubén Curbelo, tercero, ha demostrado que sigue en progresión ascendente, quedó a 16” de Barrios, pero no se encontraba a gusto con el comportamiento del eje delantero que ofrecía el Mitsubishi Evo VIII.

Detrás se estaba desarrollando el duelo más igualado del rallye, lo estaban protagonizando Germán Hernández con el Honda Civic de Grupo TA y Ángel Marrero en su primera participación con el Civic Type-R R3. Sus tiempos estaban en décimas y al llegar a “La Atalaya-3” la ventaja de Germán era de 1”5, pero la mala suerte se cernía sobre este bravísimo piloto y un poblema técnico le dejaba fuera de carrera quedando con el doble desconsuelo del abandono y de verse privado del disfrute de tan apasionante lucha.

La novena posición final quedó en poder del tinerfeño Eduardo Domínguez, que con su flamante Evo X de Grupo N hizo un rallye con el objetivo prioritario de la puesta a punto del vehículo, probando diversas soluciones que en cada paso por el parque de trabajo le iba aplicando el preparador Roberto Méndez. Empezó con algunos problemas de adaptación, de hecho se le calaba dos veces el motor en el primer tramo, pero finalmente quedó satisfecho de los cambios que iba recibiendo la montura. No obstante, la diferencia de un minuto con el vencedor de Grupo N es para meditar.

El reaparecido Ayose Alonso estaba luchando por la décima posición, cuando en “Tenteniguada-3” sufría una rotura de palier en el VW Polo S1600.

En la categoría R2 hubo desde el principio un notable distanciamiento de Enrique Cruz con el Ford Fiesta, marcando algunos tiempos realmente excepcionales e inalcanzables para el Renault Twingo de Raúl Quesada, que en los tramos finales estuvo mucho más cerca del tinerfeño tras realizar algunos retoques de suspensión que fueron muy bien con el asfalto más frío del atardecer.

Entre los R2 se colocaba un esforzado Iván Armas, cuyas asistencias trabajaron toda la noche para rehacer el motor del M3 que había roto en los tests del día anterior. Después de una noche de trabajos pudieron adaptar una mecánica 2.3 de serie y el gran esfuerzo tuvo el premio de estar en la meta final.

Carlos Santana, segundo de la Clase 7 con un Clio Williams de muy complicado comportamiento en el eje trasero, finalmente se imponía por 2”4 a un Osmundo Ramírez que sigue demostrando la vigencia del veterano Renault 5 Turbo.

Alexis Santana pudo, por fin, hacer un rallye sin problemas con el Honda. Quizá se esperaba un duelo con su propio hijo Daniel, con un Civic Vtec, pero por esta vez no lo hubo, ya que el júnior tenía varios problemas, agravados por un pinchazo que le llevaba a concluir el tramo de “Las Meleguinas” en llanta.

Problemas también para Juan José León, que hizo varios tramos sin dirección asistida en el Renault Mégane, y para Heriberto Godoy, primero con el cambio y después con los frenos en el Peugeot 206 RC, aún terminó imponiéndose en la Clase 3.

José A. Morales hizo doblete al imponer su habitual Toyota Starlet en el Grupo H y la Clase 5.

Armando Álamo fue el ganador de la Clase 2 con el Citroën Saxo VTS.

Rubén Curbelo, vencedor en Promoción

En el Trofeo Toyota Enma 2RM no hubo problemas para que Rubén Curbelo ejerciese un dominio abrumador con el Mitsubishi Evo. Detrás podía haberse vivido una especial animación, pero en los primeros compases quedaban fuera de competición Paco López, que se salía en el TC1 tras un bloqueo en la transmisión del Renault Mégane y poco después se retiraba también Aythami Afonso por rotura de palier en el Citroën Saxo VTS. A esto había que sumar los antes citados problemas que sufría el joven Daniel Santana en su primer rallye como piloto.

De este modo, el lanzaroteño Lemes secundaba a su paisano Curbelo y se hacía con la segunda plaza a los mandos de un Citroën Saxo VTS prestado, ya que su habitual Clio Williams se encuentra en reparación. Daniel Santana finalizaba tercero, capturando al menos un buen puñado de puntos, y en la cuarta plaza se situaba la fémina Emma Falcón, que dio la talla pasando de los circuitos a los rallies, bien copilotada por un experto Eloy Rivero, cooperador necesario para el positivo debut en carretera con el VW Polo TDI, único vehículo diesel del rallye.

Indicar que casi todos los equipos de Promoción, al igual que otros muchos, se quedaron sin poder disputar las dos pasadas por el tramo de “Los Silos-Las Meleguinas” al neutralizarse ambas por los respectivos accidentes de Miguel Cabral con el Mitsubishi Evo VI y el Toyota Yaris de Domingo J. Ramos.

La labor organizativa a cargo de la Federación de Las Palmas fue impecable, como es norma y costumbre, demostrando su solvencia en el control y operativos de seguridad en los accidentes de “Las Meleguinas” manejando inmediatamente las rutas alternativas y manteniendo la puntualidad del rallye al minuto de principio a fin.

El proceso de datos, muy rápido, sin embargo es mejorable, ya se comentó aquí la pasada temporada, pero lamentablemente sigue igual.

Como feliz epílogo, el festival de la gran fiesta que siempre se vive en el Pabellón Cubierto del Complejo Municipal de Deportes de la Villa de Santa Brígida.

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