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Motor 2000
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Triste y polémico adios a los grupos B
25 años sin Henri Toivonen y Sergio Cresto
Hoy 2 de mayo de 2011, se cumplen 25 años de la trágica desaparición de Henri Toivonen y su copiloto Sergio Castro. Pasada mañana, se cumplen 26 años de la muerte del piloto Attilio Bettega. Los tres en el “Tour de Corse” (Rallye de Córcega) y sobre vehículos Lancia.
1 ComentariosImprimir03-05-2011  |  Juan J. Alonso
Los que vivimos los rallies con un especial sentimiento, al llegar estas fechas nos recorre un escalofrío con el recuerdo de aquellas grandes pérdidas para el deporte.

El trágico lance de Toivonen y Cresto en la temporada 1986, venía precedido por el accidente que dos meses antes había teñido de luto el Rallye de Portugal cuando el piloto lusitano Joaquim Santos perdía el control del Ford RS 2000 en un salto, impactando contra una multitud de imprudentes espectadores, con el resultado de tres muertos y 28 heridos de consideración.

De forma inmediata, Jean-Marie Balestre, presidente de la recién creada FIA, dictaminaba el fin de los grupos B en el mundial de rallies por su peligrosidad derivada de la potencia de los motores, que ya superaba los 500 CV, para unas muy ligeras estructuras tubulares y con carrocerías de fibra. Esa medida fue imitada por la Federación Española, e incluso por la de Las Palmas, todo un paraíso de grupos B en aquella época.

El grave error intentó ser subsanado en 1988, autorizando estos vehículos con un aumento de peso a base de lastres, pero con ¡limitación de neumáticos! lo que les hacía aun más peligrosos.

Hoy, cinco lustros después, los grupos B tienen su glorioso refugio y una pletórica segunda juventud en los rallies de clásicos, cuyo Campeonato de Europa es más seguido y tiene más importancia que el de los propios coches convencionales. Todo un “boom” que nos traslada a veteranos y jóvenes, a los años 85 y 86, la edad de oro de los grupos B, con fulgurante ascenso y muerte súbita.

Al lado de Henri Toivonen
Recuerdo nítidamente el momento en que tuve conocimiento del terrible accidente de Toivonen y Cresto. Fue en la sala de prensa del Circuito del Jarama, donde se estaban disputando los entrenamientos del Gran Premio de España de Motociclismo. A pesar de la cálida y soleada tarde madrileña, los plumillas del motor nos quedamos literalmente helados cuando miembros del equipo Rothmans, que seguían conservando una especial relación con Toivoenen, nos comunicaban la trágica noticia. Recuerdo más de una lágrima, al mismo tiempo que una mayoría de los que allí estábamos no podíamos articular palabra con un nudo en la garganta...

Y es que Henri Toivonen pese a su juventud y que no había ganado muchos rallies, ya era una leyenda del automovilismo y con seguidores apasionados en todos los países por donde corría. La primera vez que lo vi en directo fue en el Rallye de Portugal de 1983, pilotaba un Opel Ascona 400 y como su palmarés mundialista era escaso, llevaba el numero veinte y pico en las puertas Pero ya gozaba de un gran renombre por su pilotaje con una espectacularidad que desafiaba los límites de la física. Por supuesto era el ídolo para los aficionados portugueses y de otros países, que no se movían del tramo hasta que no llegaba Toivonen en cruzadas interminables o saltos imposibles. Desde ese rallye me hice fan convencido de Henri Toivonen.

Y dos años después tuve la oportunidad de conocerlo en persona, y de acompañarle fugazmente a la derecha del Lancia Delta S4. Fue un momento que todavía permanece nítido e imborrable. Fue en los días previos al Rallye de Cataluña, donde Toivonen participaba con el Lancia 037, por cierto con un corsé especial debido a un grave accidente que había tenido semanas antes en Rallye Costa Esmeralda. El equipo Lancia Martini aprovechaba la prueba catalana para presentar a la prensa internacional la primicia del Delta S4.

El acto se desarrollaba en el circuito Can Padró con la correspondiente rueda de prensa en la Masía, para pasar a la parte dinámica sobre las pistas inundadas por un diluvio infernal. En la lista de ocasionales copilotos se habían anotado una treintena de periodistas, de los que desistieron casi la mitad nada más ver a aquella bestia rugiente siempre de costado y en derrapadas inverosímiles sobre un trazado que se había convertido prácticamente en una laguna.

Fueron tres pasadas de un disfrute superlativo, tan especial como incalificable. Aquellas manos que volaban sobre el volante y la palanca del cambio, derrapando con grandes aceleraciones combinadas con con el pie izquierdo sobre el freno. Con una facilidad pasmosa, sonriendo y preguntando por tus sensaciones. Inolvidable.

Debido a las bajas que se produjeron entre los plumillas, incluso mi amigo Medardo Pérez tuvo la oportunidad de disfrutar de uno de esos turnos al lado de Henri Toivonen.

Seguía lloviendo como si fuera el fin del mundo. Los de Lancia Martini agotaron sus bonitos paraguas de propaganda, y en el camino de regreso a Barcelona, el inefable Jorge de Bagration -otro desaparecido y gran amigo- intentaba secar sus calcetines en la calefacción del coche....

Una semana después, Toivonen corría el Rallye del Algarve como test definitivo del Lancia Delta S4, previo al Rallye RAC de Gran Bretaña, con el que obtenían el primer triunfo en la historia de aquellos míticos y bestiales Lancia Delta S4.

La saga Toivonen

Henri nació el 8 de agosto de 1956 en Jyvaskyla, la ciudad epicentro del Rallye de los Mil Lagos, en un país como Finlandia cuna de grandes pilotos de rallies, como su propio padre, Pauli Toivonen que fue Campeón de Europa en 1968, incluso ganó aquella polémica edición del Rallye de Monte Carlo a los mandos de un Citroën DS 21, tras la descalificación de los Mini Cooper oficiales por un problema de reglamento relacionado con los faros.

El karting y las pruebas sobre hielo fueron la primera escuela de Henri Toivonen, adquiriendo ese especial sentido del equilibrio dinámico que le daría esa gran popularidad al convertirse en el piloto que más tiempo iba de lado, el que antes cruzaba el coche para encarar las curvas, y al que todos los fotógrafos profesionales y aficionados esperaban con ansiedad para captar “la foto del rallye”.

Debido a que la legislación finlandesa limita la velocidad para conductores noveles a 80 km/h en carreras, Toivonen no pudo competir en rallies hasta que cumplió los 19 años. Con Antero Lindqvist como copiloto, debutó en el Mil Lagos de Finlandia de 1975, conduciendo un Simca Rallye 2, abandonando por rotura del cárter en uno de tantos saltos. Su segunda participación la realizaría dos años después en el mismo rallye, finalizando quinto al volante de un Talbot Avenger.

Tras destacar en rallies nacionales con vehículos propios de un debutante, sus maneras a los mandos de un Fiat 131 Abarth y un Ford RS 1800, le llevaron a ser fichado por el equipo oficial Talbot, como piloto número 2, detrás del francés Guy Fréquelin.

Apenas había cumplido 24 años, cuando Henri Toivonen lograba su primera victoria en el mundial de rallies, fue en el RAC de Gran Bretaña a los mandos de un Talbot Sunbeam Lotus. Esto le convirtió en el piloto más joven en lograr una victoria en el Campeonato del Mundo -hasta que su compatriota Jari-Matti Latvala venció en el Rally de Suecia de 2008 a la edad de 22 años- Triunfo que repetiría en la primera prueba del año siguiente, el Rallye de Monte Carlo justo veinte años después de que lo hubiera conseguido su padre.

Si el sueño de los pilotos de F1 es ser oficiales en el equipo Ferrari, en los años 80 el anhelo de los pilotos de rallies era fichar por el equipo Lancia. Tras haber corrido con los Opel Ascona 400 y Manta 400, bajo el patrocinio de Rothmans, Henri Toivonen era fichado por el gran equipo Lancia Martini, pero sobre la base de un reducido programa mundial, que él compensó por su cuenta con la ayuda de su fuel patrocinador Rothmans disputando el Campeonato de Europa con un Porsche 911 y ganando los rallies de Madeira, 24 Horas de Yprés y Costa Esmeralda.

Decidido a que 1985 fuese su año y ante la perspectiva de poder disponer más adelante del Delta S4, Toivonen inició la temporada con un recital espectacular en el Monte Carlo, acosando con el Lancia 037 a los potentes tracción total Audi y Peugeot, jugando a la ruleta rusa con los Pirelli más blandos que le permitían, por ejemplo, dar alcance a Walter Röhrl a medio tramo... para después perder todo lo ganado cuando las gomas se quedaban sin dibujo....

Después de ganar el Rally RAC de 1985, en un doblete de Lancia por delante de su jefe Markku Alen, llegaba la apoteosis de ganar el Monte Carlo frente a Timo Salonen (Peugeot 205 Turbo 16), Hannu Mikkola (Audi Sport Quattro S1), Walter Röhrl (Audi Sport Quattro S1) y Juha Kankkunen (Peugeot 205 Turbo 16), fue una victoria tan heroica como grandiosa. En Suecia falló el motor del Lancia y el trágico accidente de Joaquim Santos en Portugal provocaba la retirada de todos los equipos oficiales en señal de duelo.
El fatídico Rallye de Córcega 1986

Y llegó el Rallye de Córcega, la prueba maldita de Lancia, donde salió afectado por un proceso gripal. Pese a ello Henry Toivonen y Sergio Castro marchaban líderes desde el cuarto tramo, y en la decimoséptima especial tenían una ventaja sobre el segundo clasificado de casi tres minutos.

En la asistencia acababan de montar gomas slicks, pero apenas tomar la salida el Lancia Delta S4, empezó a llover y a granizar en el trazado del tramo, en cuyo control stop periodistas y asistencias empezaban a inquietarse, Toivonen no llegaba, ni se escuchaba el poderoso rugir del S4. Los rumores empezaron a llegarles a los presentes a través de una radio de la asistencia de Renault, y poco tiempo después la gendarmería anunciaba que se había paralizado la prueba por accidente del número 4.

El Lancia Delta S4 de Toivonen y Cresto había caído al precipicio en un puente, chocando contra un árbol, y el depósito de seguridad -fabricado en kevlar y titanio haciéndolo en teoría indestructible- estalló y el súbito incendio acabó con la vida del piloto Henry Toivonen y su copiloto Sergio Cresto. El accidente no fue presenciado por testigo alguno, siendo la explosión tan potente y el incendio tan voraz, que tan sólo se recuperó el chasis del vehículo, lo que hizo imposible determinar las causas que motivaron el accidente.

De esta forma tan trágica e inesperada se nos fue una de las grandes figuras de la competición en carretera, un piloto con estilo propio, ambicioso y espectacular, con un excepcional talento. Un superclase al que el destino le dio el tiempo justo de demostrarlo... aunque no de confirmarlo a perpetuidad con un palmarés más amplio y un título mundial. Aunque no cabe duda de que en el momento de su marcha al más allá, era el mejor.

La desaparición de Toivonen, un piloto muy querido por rivales y afición además de las varias muertes provocadas por los grupos B hicieron mella entre personalidades del automóvil y dirigentes de la FISA, que 24 horas después del accidente de Toivonen y Cresto, sin esperar por los informes técnicos del accidente, el comité ejecutivo se reunió de manera urgente y acordó: “Detener las nuevas homologaciones en Grupo B y evoluciones de Grupo A. Limitación de las etapas de las pruebas. Anulación del Grupo S. Prohibición del grupo B en el Mundial de Rallies de 1987...”

Era el fin de un gran piloto y de unas grandes máquinas: los Grupos B.

El número 4 no se dio a ningún participante en el Rallye Tour de Corse en las ediciones posteriores, hasta que la FIA adjudicó números fijos a a cada equipo en las pruebas del mundial.

Durante sus primeros años, incluso aquí, en Gran Canaria, la “Carrera de Campeones” llevaba el subtitulo de “Memorial Henri Toivonen”, que terminaría perdiéndose ante otras poderosos razones de carácter publicitario y connotaciones económicas.

Pero el nombre y el gran recuerdo de Henri Toivonen pervive en el corazón de muchos y buenos aficionados, especialmente cuando cada 2 de mayo se produce un nuevo aniversario de su muerte.

Personalmente he sido, soy y seguiré siendo un apasionado de los grupos B. También tengo mi pequeña historia -y algunas cicatrices- en uno de ellos, un Lancia 037. Pero esa es otra historia.


PALMARÉS DE HENRI TOIVONEN

1975:
1000 Lagos - Toivonen-Lindqvist (Simca Rally 2) cárter
1977:
1000 Lagos - Toivonen-Lindqvist (Talbot Avenger) 5º
1978
Portugal - Toivonen-Paajanen (Citroën CX 2400 GTI) accidente
Acrópolis - Toivonen-Paajanen (Citroën CX2 400 GTI) fuga gasolina
1000 Lagos - Toivonen-Paajanen (Porsche 911) motor
RAC - Toivonen-Korhonen (Talbot Sunbeam Avenger) 9º
1979:
1000 - Lagos Toivonen-Paajanen (Fiat 131 Abarth) accidente
RAC - Toivonen-Boland (Ford Escort RS) embrague
1980:
Portugal - Toivonen-Lindqvist (Talbot Sunbeam Lotus) eje trasero
1000 Lagos - Toivonen-Lindqvist (Talbot Sunbeam Lotus) accidente
Sanremo - Toivonen-Lindqvist (Talbot Sunbeam Lotus) 5º
RAC - Toivonen-White (Talbot Sunbeam Lotus) 1º
1981:
Monte Carlo - Toivonen-Gallagher (Talbot Sunbeam Lotus) 5º
Portugal - Toivonen-Gallagher (Talbot Sunbeam Lotus) 2º
Tour de Corse - Toivonen-Gallagher (Talbot Sunbeam Lotus) suspensión
Acrópolis - Toivonen-Gallagher (Talbot Sunbeam) pérdida de rueda
1000 Lagos - Toivonen-Gallagher (Talbot Sunbeam Lotus) distribuidor
Sanremo - Toivonen-Gallagher (Talbot Sunbeam Lotus) 2º
RAC - Toivonen-Gallagher (Talbot Sunbeam Lotus) motor
10º en el Mundial de Pilotos
1982:
Portugal - Toivonen-Gallagher (Opel Ascona 400) embrague
Acrópolis - Toivonen-Gallagher (Opel Ascona 400) 3º
1000 Lagos - Toivonen-Gallagher (Opel Ascona 400) junta de culata
Sanremo - Toivonen-Gallagher (Opel Ascona 400) 5º
RAC - Toivonen - Gallagher (Opel Ascona 400) 3º
7º en el Mundial de Pilotos
1983:
Monte Carlo - Toivonen-Gallagher (Opel Ascona 400) 6º
Acrópolis - Toivonen-Gallagher (Opel Manta 400) accidente
1000 Lagos - Toivonen-Gallaguer (Opel Manta 400) motor
Sanremo - Toivonen-Gallagher (Opel Manta 400) 4º
RAC - Toivonen-Galagher (Opel Manta 400) motor
1984:
Portugal - Toivonen-Piironen (Lancia 037 Rally) accidente
Acrópolis - Toivonen-Piironen (Lancia 037 Rally) accidente
1000 Lagos - Toivonen-Piironen (Lancia 037 Rally) 3º
1985:
Monte Carlo - Toivonen-Piironen (Lancia 037 Rally) 6º
1000 Lagos - Toivonen-Piironen (Lancia 037 Rally) 4º
Sanremo - Toivonen-Piironen (Lancia 037 Rally) 3º
RAC - Toivonen-Wilson (Lancia Delta S4) 1º
1986:
Monte Carlo - Toivonen-Cresto (Lancia Delta S4) 1º
Suecia - Toivonen-Cresto (Lancia Delta S4) motor
Portugal - Toivonen-Cresto (Lancia Delta S4) retirada colectiva
Tour de Corse Toivonen-Cresto (Lancia Delta S4) accidente mortal
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Comentarios · 1
1 · Un Copi 03-05-2011 12:44 h.
Emocionante el artículo y el vídeo. Gracias amigo Juan José por no olvidar a Sergio Cresto, el copiloto, porque casi nunca se acuerdan de los que vamos a la derecha, en el caso del gran Toivonen he visto varis articulos estos dias en los que no aparece el compañero copiloto. Una vez mas son los mejores en Motor 2000.
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